El vínculo ancestral de los pueblos Mocoví, Qom y Chaná-Timbú con las aguas del Paraná, sus saberes de pesca, alimentación y vida actual en la provincia de Santa Fe.
Comenzar LecturaPara las comunidades del Litoral (Mocoví, Qom y antiguos Guaraníes y Chaná), el Río Paraná ("Paranaití") era considerado la fuente de toda vida y un ser sagrado protector.
En sus aguas navegaban las islas e humedales santafesinos, obtenían sustento diario y realizaban ritos respetando los ciclos del cauce y sus crecidas.
Petición de respeto a los espíritus del río antes de navegar o ingresar a pescar en sus lagunas.
Ceremonias en la orilla, baños curativos y purificación espiritual con aguas del Paraná.
Desplazamiento fluido entre las islas, arroyos y riachos del delta e humedales santafesinos.
Uso de la arcilla de las barrancas para la alfarería tradicional (como las cerámicas con formas de aves).
Técnicas milenarias adaptadas a las corrientes y bajantes del sistema Paraná-Jaaukanigás.
Confeccionadas con fibras tejidas del monte nativo santafesino, sujetadas con pesos de arcilla cocida o piedra.
Estructuras de ramas y cañas en riachos de la bajante para acorralar cardúmenes durante el cambio de nivel del río.
Arpones de punta ósea y flechas atadas a piolas de fibra vegetal para atrapar ejemplares grandes desde las canoas.
En remansos e islas, usaban la raíz del árbol de timbó molida. Sus saponinas adormecían a los peces temporalmente sin alterar el ecosistema ni intoxicar la carne del pescado.
"Tigre de los ríos"
Pez cazador emblemático de escamas doradas y gran fuerza. Muy apreciado por su abundante carne firme y nutritiva.
Pintado / Atigrado
Pez de cuero gigante del Paraná. Las comunidades aprovechaban su carne magra y grasa ricas para consumo e iluminación.
Base de Alimentación
El pez más abundante del río. Se pescaba masivamente para ahumarlo, secarlo al sol o asarlo al fuego en estacas.
Capturados en arroyos e islas. El Pacú se alimentaba de frutos autóctonos que caían de los árboles a la orilla del agua.
Caza sustentable de carpinchos, yacarés, guazuncho (venado), pecarí de collar, mulitas y patos sirirí.
Vainas de algarrobo (harina de patay), chañar, mistol, miel silvestre de camuatí y frutos de palmera yatay.
Mandioca, maíz amarillo, zapallo plomo, batatas y porotos cultivados en tierras fértiles albardones.
Cavaban pozos poco profundos en las playas de arena del Paraná. El agua del río se filtraba a través de metros de arena limpia eliminando la turbiedad y arcilla.
Dejaban reposar el agua en vasijas ceremoniales de arcilla porosa para decantar sedimentos y mantenerla fresca de forma natural.
Uso de cocciones con yerbas medicinales del monte (como el carqueja o guaco) con propiedades purificadoras e intestinales.
Herramientas pesadas para triturar maíces, semillas y vainas de algarrobo en el monte.
Vasijas de barro modeladas con cabezas de aves acuáticas (característica de la cultura Chaná-Timbú de Santa Fe).
Herramientas hechas con huesos de ciervo de los pantanos y conchas de almejas de río para raspar y zurcir.
Esteras y canastos para recolección elaborados con hojas de palma caranday y junco de las islas.
Piedras labradas en las llanuras para la captura de avestruces (ñandúes) y guanacos en el centro-norte santafesino.
Embarcaciones de un solo tronco ahuecado con fuego (de timbó o cedro) capaces de transportar familias e intercambios.
Intercambio de pescado seco y alfarería de las islas por pieles, miel y plumas del monte Mocoví y Qom.
Lazos entre clanes para consolidar territorios de caza y navegación segura por la hidrovía natural.
Encuentros colectivos en épocas de floración del algarrobo o grandes cosechas de peces.
El Río Paraná y sus afluentes funcionaban como verdaderas autopistas naturales para la integración regional.
No, están presentes en la provincia de Santa Fe. Comunidades pertenecientes a los pueblos Mocoví (Moqoit), Qom (Toba) y descendientes Chaná viven en ciudades y zonas rurales santafesinas (Rosario, Santa Fe Capital, Recreo, San Javier, Reconquista, Berna, entre otras).
Convivencia entre la preservación de la lengua Moqoit y Qom, el trabajo comunitario y la cultura santafesina.
Cuentan con maestros idóneos que enseñan la lengua Moqoit y Qom junto al español en escuelas de la provincia.
Pescadores artesanales, artesanos del barro y la palma, docentes, profesionales universitarios y trabajadores estatales.
Participación activa en el Consejo de Comunidades Indígenas de Santa Fe e institutos de defensa territorial y cultural.
Defensores ambientales del sitio Ramsar Jaaukanigás (Reconquista / San Javier) y de los humedales del Paraná.